Mucha gente suele hacerme esta pregunta bastante seguido… aunque no
esté haciendo nada, ni gritando, ni mirando feo, solo…siendo yo. Y no la
mayoría del tiempo no, no lo estoy.
Mi estado natural no es el enojo, es la frustración o un estado de ánimo resumido en una frase… “….y ahora qué?”
Para
darles un ejemplo más claro, les contare un día común y corriente en la
vida torpe de Rexito Pérez, más específico este día.
Logro
dormirme a las 5:00 am pasadas…porque mi reloj biológico se alteró con
eso de la semi salmonella y la ida al hospital de días pasados.
Me
despierta una llamada al celular desde la oficina, me preguntan que por
qué no estoy en la junta, son las 10:30 la junta empezó a las 9:30,
respondo rápido que voy en camino por que el carro se me poncho.
Me
alisto, recorro la casa, y en cada cuarto, hay masivos montoncitos de
caca de perro, algunas duras, otras aguadas…otras muuuy aguadas… apesta
toda la casa, hasta en el baño dejo sus deposiciones caninas, irónico.
Salgo
abro el portón para sacar el carro… y el carro está totalmente ponchado
de la llanta delantera lado conductor, Seré acaso un especie de
psico-vidente, es mi karma? O la materialización de mis ideas solo
funciona cuando están en contra mía?
No lo sé…
Así que le
doy al carro así, dirigiéndome a la desponchadora más cercana, hay algo
sumamente molesto en ir manejando ponchado: la gente no te quita la
mirada de encima, y es una mirada que es como si fueras el peor perdedor
del mundo, el más tonto. Una mirada con lastima, molestia y burla.
Algunos te señalan la llanta, como su en el trakaleo del carro, no
pudieras notar que si efectivamente vas ponchado, y ellos te lo tuvieran
que notificar. (Y esa fue su buena acción ciudadana del día.)
Llego
a la desponchadora… le digo échele aire que voy tarde…pero no joven su
llanta ya no sirve…mire se le sale todo el aire…. Ni modo a comprar otra
llanta… encuentra un gallito, le pregunto qué cuanto le deberé? Me dice
100 pesos, me anticipo y le dio 40 pesos, le digo le debo 60, es que no
traigo más dinero… y no no traía más dinero eso era todo.
Pero es
bien buena gente, tiene una conjunto que tocan canciones de los bukis,
se dejan cae…su banda se llama los desponchadores del norte. Dice que no
hay bronca.
Llego a la oficina…junta junta. Salteémonos toda esa parte.
En el trabajo afortunadamente había pedido un adelanto de la quincena: 200 pesos.
Salgo
y paso con el desponchador del norte, está dormido le digo que se
cobre, y dice no si no ha caído nada no más lo tuyo es lo que me ha
caído…le digo que iré a cambiar. (Ósea mañana le pago)
Llego a la
casa, me dispongo a limpiar las cagadillas del perrillo lou, el:
contento de verme, yo no tanto. Voy a la llave del patio que tiene una
fuga durante 2 meses….la abro y se rompe el tubo y un torrente de agua
me empapa…trato de ponerla otra vez, grosso error, me empapa aún más y
me bofetea la cara, ósea que esperaba.
Trato de cerrar la llave de
paso principal de la casa, pero como había fuga, crecieron unas enormes
plantas de maleza con toritos justo ahí… me abro paso. Y el depósito de
donde se cierra está lleno de agua y zoquete por la misma fuga… escarbo
escarbo…no hayo la llave…el patio se inunda, las vecinas que vienen
llegando de la maquila me ven en mi odisea sorprendidas, porque nunca
ando en el patio. LISTO. Logro cerrarla… pero ahora no tengo agua en
toda la casa… maldita sea.
Voy con el teporcacho para que en sus múltiples oficios me ayude a reparar eso…no está.
Voy con mi otro amigo con antecedentes de ti m allen y albañil el mogle…
Me
dice que su vecino el bolas me puede ayudar…vamos a la casa del sénior
ese no está…pero nos dicen que ahí anda en la esquina. Vamos a la
esquina y si ahí está el bolas.
Un sénior 50ton, con cara de niño
regañado… no sé si es coincidencia, pero todos los fontaneros y plomeros
se parecen a Mario bros… y este no era la excepción. Bigote de brocha,
cara de chiste, panzón. Vestimenta de colores brillantes.
Diligencias
de conseguir el material… en el camino el don bolas, se cree bien galán
y a todo ente femenino saluda, lepa de prepa, señora testigo de jehová
de 60 años, lomera madre soltera… un ejemplo a seguir de los brios que
ya quisiera yo tener a su edad y en su estado físico tan ajetreado.
Llegamos a la casa y PUM pinche don bolas hace su magia.
Le
digo que cuanto y me dice que lo que quiera darle… llego a la tienda a
cambiar, compro un trapeador y un pinol, le doy a don bola 80 pesos pa
sus sodas.
Regreso a la casa me pongo a limpiar…
Y me da
hambre, me dispongo a hacerme un lonche y me fijo deje los ingredientes
de mis lonches diarios sobre la mesa, la bolsa de pan está rota por
unas garras de una bestia hambrienta, y que el jamón no está… esto solo
puede ser obra del gato de la vecina que se mete por la ventana rota a
comerse la comida de pantrini y esta vez mi comida tambien Maldita sea…
Y
entonces a resumidas cuentas, no nunca estoy enojado, mi estado de
ánimo es estar siempre a la expectativa de “!y ahora que maldita sea!”
es lo tupido de las pequeñas tragedias.
Sé que de nada me sirve
quejarme y no lo hago, si fuera así cada que uno de ustedes me pregunta
les contaría mi día, que sería igual de accidentado que este, pero no lo
hago, que hueva. Solo les digo no mames no estoy enojado, deja de
chingar.
No son las cosas importantes las que
llevan a un hombre al manicomio.
Estate preparado para la muerte o para
el asesinato, el incesto, el robo, el incendio,
la inundación.
No, es la serie continua de pequeñas tragedias
lo que lleva a un hombre al
manicomio...
no es la muerte de su amor
sino el cordón de su zapato que se rompe cuando tiene prisa.
pd.: no
me malentiendan, no me quejo, he aprendido a vivir mis dias asi,
tooodos los dias. mantienen mi humor, negro y acido como les gusta.
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