sábado, 2 de agosto de 2014

para no morir solo.




Y cuando abrió los ojos, y ella a un lado, sentada mirándolo con la emoción de la nada
 Cayó en cuenta que, por este solo momento la había aguantado tanto, había soportado
Sus días rojos, sus enojos y exigencias y también las decepciones en voz alta de ella para él.
El tedio y la desesperanza de poder palpar el aburrimiento y los "tal vez" convertidos en nunca al solo extender la mano en la cama.
Y que había querido los hijos que ella le había dado (tan frios como ella) como una falsa excusa para no abandonarla por otras, que le darían felicidades 1 año, dos, para después convertirse en otra versión de ella. y a pesar de eso, tambien la quiso, no por decision, sino sin remedio.
 
Entendió entonces que la  mantuvo a su lado todos estos años, solo para estos últimos 3 minutos,
Para no morir solo… para que alguien lo estuviera viendo cuando se estaba muriendo. 

1 comentario:

María Jesús Abilleira Pomar dijo...

Hola Rexito,

Te escribo desde la redacción de la revista Mary Glasgow (www.maryglasgowplus.com). Nuestras publicaciones se dirigen a estudiantes de español como lengua extranjera de escuelas secundarias de todo el mundo. En estos momentos estoy trabajando en un artículo sobre artistas mexicanos y me preguntaba si podrías proporcionarnos ejemplos de tu trabajo para ilustrar el artículo.

Muchas gracias por tu atención.

Atentamente,
Maje (mabilleira@scholastic.co.uk)